Hacia
el siglo VI a. C., apareció en China una obra de cinco ideogramas:
EL Libro de la Vía y de su Virtud, el Tao Te King, que iba a dejar
una profunda huella en la espiritualidad china y que se convertiría
en uno de los mayores clásicos de la literatura mundial, a semejanza
de la Biblia o el Corán.
Casi
nada se sabe de su autor, Lao tse, el viejo maestro: este personaje legendario
no nos ha dejado más que unas cuantas palabras llenas de sabiduría
y la narración, hecha por otros, de situaciones en las que habría
intervenido.
Toda la obra se basa en el concepto del Tao, lo sin forma,
lo sin nombre, la constante eterna, indistinta, que sería la energía
fundamental que sostiene el universo y su movimiento.
La
versión de Richard Whihem, una de las mas prestigiosas, está
precedida por un extenso comentario, en el que el autor analiza de
modo pormenorizado los intrincados meandros y recodos de una de las
enigmáticas y profundas filosofías de todos los tiempos.
TEXTOS EXTRAÍDOS DEL
TAO TE KING
VERSIÓN
DE RICHARD WIHELM