
IV
Cuando
un gran hombre oye hablar del Tao,
lo
sigue con diligencia.
Cuando
un hombre medio oye hablar del Tao,
cree
a medias y duda.
Cuando
un hombre necio oye hablar del Tao,
se
ríe a carcajadas.
De
no reírse el necio a carcajadas,
no
habría sido el Tao auténtico.
Por
eso dice un refrán:
"El
claro Tao, parece oscuro."
El
avanzar del Tao, Parece retroceso.
El
Tao parece vulgar.
La
más alta vida, parece un valle vacío.
El
más alto candor parece oprobio.
La
más alta vida parece insuficiente.
La
más alta vida, es la que aparece escondida.
La
más auténtica naturaleza, aparece cambiante.
El
gran cuadro no tiene esquinas.
El
gran tono no tiene sonido.
El
gran dibujo no tiene forma.
El
Tao en sí, no tiene nombre,
y
es bueno dando y sosteniendo.

V
El Tao produjo al
Uno.
El Uno produjo el
Dos.
El Dos produjo el
Tres.
El Tres produjo
todas las cosas.
Todas
las cosas tienen en su espalda la oscuridad,
y
tienden a la luz.
Y
la fuerza en su abundancia, les da armonía.
Lo
que los hombres rechazan es
la
orfandad, la pequeñez y la indignidad.
Y
sin embargo los reyes y monarcas
se
jactan de ello.
Las
cosas o se multiplican por la minoría,
o
se aminoran por mayoría.
Lo
que otros enseñan, enseño yo:
"Los
fuertes no mueren de muerte natural"
De
esto quiero hacer yo la base de mi doctrina.

VI
Las
cosa más débiles del mundo
superan
a la más fuertes.
El
no ser, penetra en aquello,
que
es impenetrable.
De
ello se entiende el valor del no-obrar.
La
enseñanza sin palabras,
y
el valor del no-obrar,
lo
alcanzan pocos en la tierra.

VII
El
nombre o la persona.
¿Qué
está más cerca?
¿Qué
es más la persona o la posesión?
¿Qué
es peor ganar o perder?
Así
pues:
Quién
pone su corazón en algo,
sin
duda sufre.
Quien
mucho acumula,
mucho
pierde.
Quién
se conforma
es
deshonrado.
Quién
sabe cumplir,
no
corre peligro.
Y
así puede permanecer siempre.

VIII
La
perfección puede parecer inalcanzable,
así
interminable en su efecto.
La
plenitud aparece inagotable,
así
lo es en su efecto.
La
rectitud aparece torcida.
La
habilidad parece ineptitud.
El
movimiento vence al frío.
La
calma vence al calor.
Pureza
y calma son las normas del mundo.

IX
Cuando
el Tao reina sobre la tierra,
se
utilizan los caballos
para
la carga del estiércol.
Cuando
el Tao no reina sobre la tierra,
se
utilizan los caballos en la guerra.
No
hay mayor pecado,
que
tener muchos deseos.
No
hay peor mal,
que
no saberse contentar.
No
hay falta mayor,
que
querer tener.
Por
eso,
saber
contentarse es una satisfacción.
Paginas
anteriores: Tao
Te King 1
- 2 - 3
- 4 - 5
- 6