¿Caminó
Jesús sobre las aguas?
Estimado profesor Velmont: Alguien
dijo alguna vez que “el secreto de caminar sobre las aguas solamente radica
en saber dónde están las piedras”. Naturalmente que esta
chanza no se aplica a Jesús. Pero uno queda intrigado si verdaderamente
caminó sobre las aguas como relata la Biblia, algo que hoy no sorprendería,
ya que cualquier mago que se precie siempre hace su numerito de volar por
el escenario, como el inefable David Copperfield, por citar solamente a
uno. Estoy de acuerdo con usted en que los milagros no existen porque equivaldría
a violar las leyes físicas, y por eso desearía saber cuál
es el hecho científico que conocía y aplicó Jesús
para caminar sobre el agua, algo que al parecer Pedro también quiso
hacer y terminó hundiéndose. Jesús lo atribuyó
a la poca fe de Pedro, pero me parece que bromeó un poco con la
ingenuidad de su discípulo. Arriesgaría la opinión
de que Jesús se proyectó astralmente y su figura astral fue
la que vieron sus discípulos o, en último caso, que fue ayudado
por alguna entidad espiritual, que también podría ser.
Respuesta
Apreciado Humberto: El Maestro no
caminó astralmente sobre el agua sino físicamente. Y al hacerlo
no violó ninguna ley física. La verdadera levitación
implica necesariamente que el cuerpo deje de ser tan denso. En el caso
de Jesús, la densidad de su cuerpo descendió enormemente
por la Energía Crística que tenía incorporada.
Hay que tener en cuenta también
la diferencia de densidad entre el aire y el agua. No es lo mismo deslizarse
o flotar en el aire, que tiene un peso específico casi nulo, que
deslizarse apoyándose en el agua, que tiene un peso específico
mayor.
Tampoco fue ayudado por ninguna
entidad espiritual. El Maestro, simplemente intencionó para elevar
su Energía Crística al máximo y eso permitió
que el peso específico de su cuerpo fuera tan débil que pudiera
caminar sobre las aguas. Y esto, repito, no va en contra de ninguna ley
física.
En cuanto a David Copperfield, no
desarrolló ningún tipo de levitación. El vuelo lo
logra sustentándose a través de finísimos cables camuflados
con colores similares a los del escenario para que sean invisibles al ojo
humano, e incluso están dispuestos estratégicamente en su
cuerpo de modo que pueda pasarse un aro a través de él para
simular que no hay nada que lo esté sosteniendo.
El truco de pasar un aro por un
cuerpo supuestamente levitado es una vieja engañifa de los ilusionistas
y no tiene nada de asombroso. Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.