Demonios versus
espíritus del Error.
Estimado profesor Velmont: Usted
habla permanentemente de las entidades de los planos 2 y 3, los espíritus
del Error, que lo único que hacen es perturbarnos. Pero he leído
en El Cielo responde, que tan gentilmente me enviara, que también
existen otro tipo de entidades negativas llamadas “demonios”. Mi pregunta
concreta es saber cuál es la diferencia entre estos dos tipos de
entidades (me refiero tanto en sus intenciones como en sus obras) y si
también los demonios, de la misma forma que los espíritus
del Error, pueden proyectar en el espacio imágenes holográficas.
Respuesta
Apreciada Martha: Le he transmitido
tu inquietud al profesor Olguín, que ya sabes es director del Grupo
Elron, porque es quien más conoce sobre este tema. Su respuesta
fue la siguiente: “Ambos tipos de entidades pueden proyectar imágenes
holográficas a fin de sembrar en los seres humanos dudas y confusiones.
No obstante, existen diferencias claras: 1) los espíritus del Error
tienen ego y protagonizan roles. No siempre acosan u hostigan a los espíritus
encarnados, pues bastante tienen con su propio sufrimiento, especialmente
si han descendido al nivel –2, llamada la Octava Esfera (cuando la Biblia
dice que Jesús ‘descendió a los Infiernos’, la referencia
es a este lugar). 2) Los demonios no necesitan evolucionar, pues
son originalmente ángeles (no ángeles caídos, como
erróneamente se dice), cuya misión es tentar al ser encarnado
(obviamente es una prueba). No desarrollan un rol, pues la dramatización
es exclusiva de los espíritus. Los demonios se abocan únicamente
a su tarea: poner obstáculos en la evolución espiritual.
3) Además, los demonios no solamente tientan a los encarnados sino
también a los espíritus del Error, siendo éstos fáciles
presas debido al ego que tienen. Debes tener en cuenta también que
los espíritus de los niveles 4º (es un plano de Maestría)
y 5º (es un plano de Luz) son también tentados y, a pesar de
su elevación espiritual, cuando están encarnados muchas veces
sucumben. No todos pueden tener la entereza de Jesús cuando pasó
la “prueba de la tentación”, que fue un hecho real”. Bienvenida
al Club. Un fuerte abrazo.
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