La licuación
de la sangre de San Genaro.
Estimado profesor
Velmont: Me interesaría su opinión sobre la licuación
de la sangre de algunos santos, como San Pantaleón, en España,
y San Genaro, en Italia, en determinadas fechas. Por ejemplo, año
tras año, en Nápoles, Italia, se habla del "milagro de San
Genaro", que licúa su sangre en tres días del año:
primer sábado de mayo (cuando ingresaron las reliquias del Santo
en Nápoles), el 19 de septiembre y el 16 de diciembre. Los diarios,
invariablemente, junto a las cámaras de televisión, se ocupan
del hecho desde hace décadas. Sólo en contadas ocasiones
la sangre de San Genaro no "ha hecho espuma", como señalan los napolitanos.
Historias no comprobadas señalan que Genaro fue decapitado en el
siglo VII, en el foro de Vulcano, cerca de Nápoles, y la sangre
del mártir fue recogida en ampollas por una mujer. Años después,
las ampollas llegaron a Nápoles y comenzó la licuación.
¿Hay alguna explicación para lo que sucede con la sangre
del Santo?
Respuesta
Apreciado
Salvador: Cuando los psicólogos y parapsicólogos comenzaron
a analizar detenidamente lo que sucede con la sangre de San Genaro, los
resultados de unos y de otros fueron muy similares. Sostienen que es la
fuerza de un mismo pensamiento la que origina la licuación (más
de cinco mil personas frente a la Catedral) y al "hacer espuma" esa sangre,
los incrédulos napolitanos tienen asegurado un buen año.
"Son los únicos días en que creen en algo y concentran en
ese momento su mayor fe y sus más fuertes expectativas", dice Nino
Longobardi, destacado periodista y escritor italiano que estudió
el tema.
Bueno, esto
no es más que una explicación disparatada, porque ninguna
aglomeración de personas por más que concentren el pensamiento
puede tener tanta fuerza como para licuar sangre seca ni mucho menos.
La explicación,
muy simple, por otra parte, es que en todos los casos de licuación
ha habido intervención extraterrestre. Y siempre con la finalidad
de someter a través del temor reverencial.
Las personas
sensatas, en lugar de arrodillarse tontamente en veneración del
santo que supuestamente obra el milagro, deberían correr a hacer
analizar la sangre en algún laboratorio científico para que
determinen por qué se produce la licuación en determinadas
fechas.
No importa
que no lo averigüen, ya que aún no existe la tecnología
en la Tierra para descubrir el ardid que usan los extraterrestres para
lograr ese “milagro”, pero por lo menos demostrarían que tienen
sentido común. Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.
Horacio Velmont
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