El crimen
de Arthur Conan Doyle.
Estimado profesor Velmont: Recibí
su libro Enigmas develados y veo que, como se dice vulgarmente, “no deja
títere con cabeza”. Pero mi propósito al escribirle es saber
si tiene algún dato sobre la veracidad o la mentira que se está
difundiendo acerca de que el autor de Sherlock Holmes fue nada más
y nada menos que un vulgar asesino. Me refiero a la opinión de un
tal Rodger Garrick-Steele, ex psicólogo metido a investigador aficionado,
que un día comenzó a husmear en la vida de Arthur Conan Doyle.
¿No estará buscando fama esta persona a costa de la personalidad
del creador del genial detective?
Respuesta
Apreciada Amalia: En mi juventud
he sido un apasionado lector de las aventuras de Sherlock Holmes. La primera
que leí fue “Estudio en escarlata”. Recuerdo que todo se basaba
en un nombre escrito con sangre en la pared: “rache” (venganza, en alemán).
Verdaderamente amé ese libro.
Pero ahora, frente a tu pregunta, tengo que exponer la verdad, y ésta
es que sí, que tiene razón Garrick-Steele, el creador del
detective fue un vulgar asesino.
Doyle, junto con Gladys, su cómplice
y amante, que era esposa de su amigo Bertram Robinson, lo envenenaron.
Uno de los motivos fundamentales del asesinato fue que Robinson era el
verdadero autor de una de las más afamadas aventuras de Sherlock
Holmes, “El mastín de los Baskerville”, del cual se hicieron varias
películas, y Doyle se la apropió y la publicó como
suya.
Robinson murió sorpresivamente,
cuando nadie lo esperaba, ya que tenía 36 años y gozaba de
una salud de hierro. Sin embargo, casi de la noche a la mañana decayó
y falleció. No hay que olvidarse que Arthur había estudiado
Medicina en su juventud, de modo que sus conocimientos de venenos eran
más amplios que los de una persona corriente.
Oficialmente, su deceso fue atribuido
a la fiebre tifoidea. Pero la verdad es que su esposa Gladys lo envenenó
con láudano, un poderoso tóxico a base de opio, y cuyos efectos,
como bien lo sabía el doctor Doyle cuando se lo entregó,
podían hacerse pasar por esa enfermedad febril.
Bertran Fletcher Robinson murió
el 21 de enero de 1907, seis años después de que se publicase,
con éxito extraordinario, El mastín de los Baskerville, y
ocho años antes de que Doyle fuese nombrado caballero. El crimen
de Robinson fue el único crimen que no pudo descubrir Sherlock Holmes.
Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.
Horacio Velmont