El quid de
la memoria no reencarnativa
Estimado profesor Velmont: He leído
con verdadero interés el material que me ha enviado, el cual me
ha aclarado muchas dudas y generado otras, especialmente sobre de qué
sirve acercarse a la verdad si luego la memoria no es reencarnativa. Esperando
su respuesta lo saludo muy atentamente.
Mónica
Respuesta
Apreciada Mónica: La memoria
que no es reencarnativa es la del 10 % encarnado, pero el 90 % de espíritu
?que mientras tanto queda en su plano?, sí la posee en su totalidad.
Y obviamente cuando desencarnes la tendrás otra vez como espíritu
100 %. Imagínate este cuadro: eres un espíritu 100 %, morando,
por ejemplo, en el tercer nivel vibratorio (o plano espiritual 3) y decidís
encarnar a fin de adquirir determinadas experiencias y compensar algún
karma (el karma no es un castigo sino una lección a aprender). Pues
bien, encarnás en determinado planeta, en determinado lugar, en
determinada época, en determinada familia, con determinados problemas
("enfermedades genéticas"). Las dificultades son para los seres
humanos como el viento para los barriletes: terminan elevándolos.
Desde un principio, es decir, antes
de encarnar tu 10 %, ya sabes que ese 10 % tuyo de espíritu va a
perder la memoria reencarnativa. En buen romance, no vas a saber quién
eres, de dónde venís, para qué estás aquí
ni hacia dónde vas. La encarnación es una prueba y la pérdida
de la memoria reencarnativa es la más difícil de pasar. Durante
la encarnación, tu 90 % trata, por todos los medios, de guiarte
a ti, que eres su 10 %. Casi nunca lo logra, porque tú, como 10
%, tienes tu propio albedrío y generalmente no escuchas más
que a ti misma (ego).
Además, hay otro punto importante:
si uno supiera quién es en realidad, su vida en la tierra sería
un infierno. Piensa que si eres una alta entidad estarías constantemente
añorando el sitio de donde viniste. Y en lugar de cumplir los fines
que te has propuesto, te sentarías a recordar o añorar quien
eres en realidad. También si fuiste en vidas pasadas un personaje
sanguinario, el peso de lo que hiciste también haría tu vida
un infierno. Además, tu esposo puede ser la reencarnación
de un feroz asesino y tu candoroso hijo puede haber sido un conquistador
que mató miles de inocentes, mujeres, niños y ancianos. Entonces,
para evitarte trastornos, naces como si tu vida y la de los que te rodean
recién comenzara al nacer.
Sin embargo, la realidad es que
no venimos de nuestra madre, sino a través de ella. Como es verdad
el dicho de que "cuando el discípulo está listo el maestro
siempre aparece", cuando estés preparada para saber la verdad, la
sabrás (como la sé yo) porque es tu derecho inalienable a
saber. Te ruego que si estas explicaciones no están claras, que
preguntes, ya que para mí es un placer recibir tus email y responderte
(siempre que, por supuesto, esté dentro de mi conocimiento, de lo
contrario consulto con el profesor Olguín, o, eventualmente, con
mis Maestros). Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.