La
abducción de Betty y Barney Hill
Estimado profesor Velmont: Recientemente
he leído un libro que me prestó una amiga titulado “El viaje
interrumpido”, y como subtítulo ¿Dos horas olvidadas a bordo
de un platillo volante?, cuyo autor es John G. Füller (1966). El libro
traba sobre un suceso real ocurrido a una pareja, Barney y Betty Hill,
que luego se hizo muy famosa, formada por una mujer blanca y un negro.
Esta pareja fue abducida por extraterrestres durante un viaje en automóvil
de regreso de unas vacaciones en Canadá en la noche del 19 de septiembre
de 1961. El matrimonio llegó a su casa de Portsmouth dos horas más
tarde de lo previsto sin que pudieran recordar ningún incidente
que los hubiera retrasar tanto. No fue sino hasta que Barney tuvo que acudir
al psiquiatra por prescripción médica cuando el secuestro
salió a la luz. Mediante hipnosis, el doctor Benjamín Simon
tuvo conocimiento de la observación de un Ovni, a la que, según
ambos miembros del matrimonio recordaban en estado hipnótico, había
seguido un secuestro y un reconocimiento médico a bordo del platillo
volante. Mi pregunta lógica es de dónde provenían
y con qué propósito fueron secuestrados. Agradeciéndole
desde ya la respuestas, así como también cualquier dato adicional,
lo saludo muy atentamente.
Respuesta
Lamento en este caso desilusionarte,
porque no fue un secuestro extraterrestre sino bien terrestre. Ya lo he
dicho muchas veces que solamente el 70 % de las abducciones son extraterrestres,
pues el 30 % son realizadas por seres humanos simulando un secuestro alienígena
para proteger la verdadera identidad de los captores. Hay muchos sectores
militares, muy secretos, tanto de Estados Unidos como de Alemania y de
otros países de Europa, que hacen secuestros, violaciones, torturas,
experimentos atroces, que se encubren de esta forma. Fundamentalmente,
el propósito de estos experimentos es obtener la supremacía
de una raza o de un gobierno. Fingiendo abducciones extraterrestres, estos
países se evitan de ser acusados de crueldad o directamente de violar
derechos humanos, ya que en muchos casos las personas con quienes se experimenta
mueren.
Hay muchas películas de abducciones,
que las han caracterizados como de “ciencia ficción” que no lo son,
pues sus autores se han basado en relatos de sucesos verídicos,
contados por quienes fueron abducidos.
Estados Unidos, especialmente, no
sólo experimenta con seres humanos sino también con extraterrestres
capturados, sea porque sus naves se han accidentado o porque directamente
las han derribado con misiles especiales, cuya tecnología se mantiene
reservada, y que pueden penetrar la capa energética de que todas
tienen que estar provistas para viajar por el hiperespacio.
En muchos extraterrestres han experimentado
vacunas, como por ejemplo la viruela, que en la tierra fue erradicada en
la década del 60. También fue probada en animales y en niños
con el síndrome de Down. En estos últimos también
experimentaron con la vacuna de la poliomielitis.
Son todos experimentos atroces,
que solamente pueden hacerse en forma oculta, y ésta es la razón
de las simulaciones de abducciones extraterrestres.
Naturalmente que no estamos excluyendo
de las atrocidades a los extraterrestres que hacen abducciones para experimentar
genéticamente con seres vivos, porque son tan crueles y desaprensivos
como los seres humanos que también secuestran personas con los mismos
fines, o quizás más.
No obstante, en algunos casos excepcionales,
seres extraterrestres muy avanzados tecnológica y moralmente, si
bien han abducido personas con el fin de realizar experimentos genéticos
para sus propios fines, también lo han hecho con el fin humanitario
de curarlos de sus dolencias. Bienvenida al club. Un fuerte abrazo.
Horacio Velmont