El Experimento
Filadelfia
Estimado profesor Velmont: Uno de
los misterios más notables relacionados con la fabricación
de armas para la guerra fue la de un supuesto proyecto desarrollado por
físicos estadounidenses en el arsenal de Filadelfia, en los Estados
Unidos, en la década del 40, poco antes de terminar la Segunda Guerra
Mundial. Mi pregunta concreta es si tal experimento ocurrió, como
sospechan algunos investigadores, o si todo fue una fantasía fabricada
por algunos autores avisados para vender sus libros, como también
se especula. También me interesaría saber, en caso de haber
sido real el experimento, si tiene alguna relación con el fenómeno
OVNI. Desde ya le agradezco cualquier explicación sobre el particular.
Lo saludo muy atentamente.
Profesor de física
Miguel A.
Respuesta
El llamado Experimento Filadelfia
fue un proyecto ultrasecreto llevado a cabo por los Estados Unidos en 1943.
En 1979 fue tema de un libro escrito por Charles Berlitz titulado
“Sin rastro” y de muchos otros, así como de innumerables películas.
El propósito de este experimento
consistía en hacer la materia del buque invisible al radar, manifiestamente
con fines bélicos. El experimento falló porque el buque,
en rigor, no se tornó invisible como se esperaba, sino que literalmente
desapareció del plano físico 1 y su materia fue transmutada
al plano siguiente, el nivel vibratorio 2 (donde moran los espíritus
del Error). Obviamente, en este plano 2, el buque no se reprodujo tal cual,
porque en este nivel vibratorio no hay materia, sino que se representó
o reflejó mediante luces.
Se puede ejemplificar esta idea con
la computación: si alguien quiere trasladar un dibujo realizado
en Korel a un programa incompatible como lo es el Word, al abrirlo no aparecerá
el dibujo en sí sino su representación mediante signos. Esto
es lo que ocurrió con el buque, no su duplicación sino tan
solo su representación.
A pesar de algunas sospechas sobre
la intervención extraterrestre, el Experimento Filadelfia fue realizado
solamente por científicos estadounidenses y alemanes, estos últimos
simpatizantes de Estados Unidos, ya que este país estaba en guerra
con Alemania. Los alemanes que colaboraron en el experimento estaban horrorizados
por las masacres del nazismo y veían en Estados Unidos el país
con mayor posibilidad para detenerlas.
Charles Berlitz habla en su libro
de un misterioso personaje llamado Allen, pero no era misterioso ni extraterrestre,
como especularon algunos autores, sino meramente un colaborador del proyecto.
El buque sobre el cual se experimentó
desapareció del plano físico y se trasladó, en forma
representativa, al plano siguiente, donde estuvo algunos instantes y luego
regresó al plano físico, en un lugar distinto del que partió,
situado a varias millas. Tampoco regresó tal cual partió,
porque no hubo una unificación perfecta.
Un símil, para que se entienda
lo que sucedió, lo puede dar también el ejemplo recién
mencionado: si el dibujo representado en Word por signos se quiere volver
a trasladar a Korel, y por alguna razón la computadora no funciona
bien, el resultado será un desastre. Esto es lo que ocurrió
con el buque y los tripulantes. El buque, mal rearmado, atrapó a
los tripulantes cortándolos en dos con el acero, pues quedaba, por
ejemplo, de un lado de la pared la cabeza y parte del torso y del otro
lado el resto, circunstancia que provocaba su desencarnación inmediata.
Otros tripulantes murieron totalmente desfigurados por el gran calor que
generó el cambio de plano.
El experimento resultó fallido,
en definitiva, porque no cumplió los requisitos que necesitaba la
teoría del campo unificado, que había esbozado Einstein,
para funcionar con éxito, ya que los imanes que pusieron no brindaban
el magnetismo suficiente como para generar un equilibrio, y, al haber desequilibrio
en la transustanciación, el buque se rearmó mal con las consecuencias
nefastas apuntadas. El proyecto fue abandonado por razones económicas
y quedó archivado como material ultrasecreto. Éste es todo
el misterio. Un fuerte abrazo y quedo a su entera disposición para
responderle cualquier otra pregunta.
Horacio Velmont