ATENDIDO POR AUTÉNTICOS PROFESIONALES

Te ayudamos a dar soluciones en el presente y

asesoramos para mejorar tu futuro

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL


CONSULTA ON-LINE PERSONALIZADA

Servicio para España y México 


 

 

VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL 

DE ENIGMAS DEVELADOS


 
El poder ficticio de las palabras.


Estimado profesor Velmont: Mi esposa constantemente me está diciendo cosas que me molestan. Sé que lo hace a propósito. Vulgarmente, esto  se llama "poner el dedo en la llaga".  Se lo he explicado mil veces pero no me entiende o no quiere entenderme. Amo a mi esposa, pero a veces el amor no basta para enfrentar ciertas actitudes. ¿Hay alguna forma de solucionar este problema o por lo menos aliviarlo? Lo saludo muy atentamente.

Celso R.

Respuesta


Cuando alguien dice algo que nos molesta, nos enojamos. ¿Por qué sucede esto si las palabras no tienen ninguna fuerza? Para probar que no la tienen basta gritarle a un pequeñísimo granito de arena "¡muévete!" y veremos que no se desplazará ni siquiera una millonésima del pelo de un cabello. La respuesta es que nosotros mismos le estamos dando poder sobre nosotros a esas palabras. Cada uno crea sus propios estados de ánimo y ninguna palabra tiene poder para molestar a nadie, a menos que uno mismo le haya dado ese poder. Y si le hemos dado poder a determinadas palabras para que quien las pronuncie nos moleste, la única alternativa que nos queda es retirarles el poder que nosotros mismos les hemos dado. ¿Puede haber en este mundo algo más paradójico que darle poder a determinadas palabras para molestarnos y luego echarle la culpa a quien las pronuncia? Un abrazo.
  


Horacio Velmont

 


Pagina principal / Horóscopos / horóscopos chinos / Signos del zodiaco / Evangelio de la vida / Ideologías /

Guía de profesionales / Boletín / Publicidad / Enlaces / Intercambio de banners / Agenda / Foro / Libro de visitas / Aviso legal /