Exorcismo,
exorcistas y demonios.
Estimado profesor
Velmont: Soy una persona mayor y pertenezco a la religión Católica.
Por lo tanto debo aceptar la existencia del Diablo y del Infierno, así
como también que alguien puede ser tomado por él y que si
es tratado por algún sacerdote especializado en exorcismos, puede
ser salvado. Pero mi razón duda de todas estas cosas, que me parecen
fantasías infantiles. Si pueden aclarar mis dudas se lo agradeceré
eternamente.
Respuesta
Apreciada
Alcira: Es normal que estés confundida, porque la misma religión
Católica está confundida. El Diablo, Satanás, Demonio,
Lucifer, Luzbel, o como quieras llamarlo, existe, pero no con los atributos
que le han endilgado. Tampoco existe el Infierno como te lo han representado.
Se trata de conceptos que la ignorancia se ha encargado de distorsionar.
¿Me creerías si te digo que el "Príncipe de los Demonios"
es una altísima y excelsa Entidad, espiritualmente de las más
elevadas? Con esto te estoy dando la pauta de la tremenda deformación
que se ha hecho de la Verdad. Y lo mismo sucede con el Infierno. Cuando
se habla de que Jesús "descendió a los Infiernos", se está
diciendo algo que en realidad sucedió, pero la fantasía,
producto de la ignorancia, mistificó el verdadero lugar al que fue
el Maestro. La explicación de estos pormenores excedería
la respuesta a tu pregunta, pero te puedo ofrecer enviarte gratuitamente
el libro escrito por el prof. Jorge Olguín, director del Grupo Elron,
titulado "El Cielo Responde", donde estos temas están explicados
con toda claridad. Con respecto a tu pregunta, el exorcismo y los exorcistas
son, lisa y llanamente, fraudes. Eso de que una posesión demoníaca
pueda ser conjurada con rezos, una cruz, un poco de agua e insultos es
un total disparate, que incluso es creída por los propios exorcistas.
La llamada "posesión diabólica" no es más que el desalojo,
por decirlo así, del "propietario" del cuerpo por otra entidad,
obviamente con fines de molestar o burlarse. No te olvides que el cuerpo
físico no es más que un recipiente donde mora el espíritu
(y sólo en un 10 %, porque el restante 90 % no encarna quedando
en su plano vibratorio al que pertenece). La llamada "muerte" (otro concepto
que las religiones han deformado) no es más que la reintegración
del espíritu en un 100 %. Ese desalojo sólo puede ocurrir
cuando el espíritu-propietario es débil, y entonces le da
cabida a otro. Estos espíritus débiles encarnados son por
lo general fanáticos de determinadas sectas, cuyos integrantes le
dan tanto crédito a su pastor que se abren fácilmente a la
propuesta de él de ser tomados por una entidad. Entonces, al aflojar
su control, permiten la ocupación ajena. Los temblores de tipo epiléptico,
tan peculiares en los poseídos, no son más que un conflicto
de poderes entre el espíritu-propietario y el espíritu posesor,
es decir, un vulgar conflicto energético. Éste es todo el
misterio. La entidad posesora no se va a retirar porque el exorcista lo
insulte diciéndole "retírate espíritu inmundo" o rece
o le tire agua bendita o le muestre una cruz u otro talismán cualquiera.
El espectáculo del exorcismo es todo un fraude y así hay
que declararlo, porque la mayoría de las veces se trata de una complacencia
inconsciente y neurótica de un feligrés hacia su pastor.
Son casos de demencia y no de "posesión diabólica". En los
verdaderos casos de usurpación de un cuerpo por otra entidad, que
sí existen, sólo posible, te reitero, en los espíritus
muy débiles, lo único que se puede hacer con ellos es tratarlos
con amor. Sujetarlo, sí, para que no se lastime o lastime a los
demás, pero nada de las tonterías expuestas. Esto es la respuesta
a todo el enigma. Seguramente estas explicaciones darán pie a que
te aparezcan otras dudas. Vuelve a escribirnos y te responderemos con la
misma solicitud. Bienvenida al Club. Un abrazo,
Horacio Velmont