FENG SHUI
BASICO (1ª parte)
El Feng Shui, cuyo
significado es viento y agua, tiene su origen en China hace
más de 5.000 años y solo era conocido por la clase imperial,
hasta el siglo IX d.C. en que se populariza.
El Feng Shui, busca el
equilibrio de la energía vital, conocida como Chi, mediante
la interacción de dos fuerzas opuestas pero complementarias,
el Yin y el Yang, con la finalidad de que esta fluya suave y
constantemente ejerciendo una influencia positiva en todo lo
que lo rodea.
Las principales
características relacionados con el Yin son : lo femenino,
pasivo, oscuro, frío, blando, curvo, horizontal, tierra y
luna. Las del Yang son: lo masculino, positivo, activo,
luminoso, cálido, duro, recto, vertical, cielo y sol.
LOS CINCO ELEMENTOS.-
La interacción del Yin y el
Yang genera cinco fases de energía diferentes que se
representan mediante cinco elementos de la naturaleza:
fuego, tierra, metal, agua y madera.
Estos elementos se
relacionan entre si mediante dos ciclos: uno de creación en
el que el agua genera madera, la madera alimenta el fuego,
el fuego origina la tierra, la tierra origina el metal y el
metal da vida al agua; y otro ciclo de control en el que el
fuego controla el metal, el metal la madera, esta la tierra,
la tierra el agua y el agua el fuego.
En su origen era muy
importante la ubicación de la vivienda, buscando un lugar
soleado, protegido en su parte posterior por montañas, en
los laterales por bosques y cercano en su parte delantera a
un río, un lago, etc.. , de modo que estuvieran presentes
los cinco elementos básicos del Feng Shui : la madera en los
bosques, el metal en la montaña, el agua en los ríos,
lagos..., el fuego en el sol y la tierra en el suelo.
Actualmente es muy difícil
poder elegir la ubicación adecuada, por lo que los posibles
desequilibrios se corrigen utilizando o representando los
cinco elementos básicos mediante objetos, colores y formas
asociados a cada uno de ellos
El fuego se
representa con las formas triangulares, las velas y lámparas
y, por supuesto, las chimeneas, hogares, cocinas, etc, así
como con toda la gama de rojos. El color rojo fuerte está
considerado en la cultura china símbolo de la suerte y la
felicidad. En sus tonos más suaves como el rosado o lila, se
asocian con el amor y la pareja. Estimula la energía Yang.
La tierra con las
formas cuadradas y planas, los objetos de cerámica, mármol o
cristal y con los colores marrones, ocres y amarillos
claros. Se asocia a la familia y a la maternidad. Equilibra
el Yin y el Tang.
La madera con las
formas cilíndricas, las plantas y las flores naturales. (los
objetos de madera no representan este elemento ya que no es
madera viva) y el color verde en todas sus tonalidades.
Trasmite paz y equilibrio por lo que favorece la salud.
Potencia el Yin.
El metal con las
formas circulares y esféricas, todo tipo de metales y el
color blanco, el gris, dorado, plateado y los tonos
metálicos. Tiene una energía Yang muy potente, por lo que se
debe combinar con elementos o colores Yin. Está asociado al
trabajo y la vida profesional.
El agua con las
formas curvas y onduladas, las fuentes, los acuarios,
etc..., el color negro y la gama de azules. Activan el Yin y
se asocian a la riqueza y la prosperidad.
Los elementos también pueden
hacerse presentes mediante cuadros o fotos alusivas a ellos.
A la hora de utilizar los
elementos en las distintas estancias de la vivienda, habrá
que tener en cuenta la función de dicha estancia y utilizar
los elementos favorables. En el caso de no poder evitar la
presencia de un elemento desfavorable, se contrarrestara
mediante el elemento de control correspondiente.
Los cinco elementos deben
estar presentes en todas las habitaciones de la casa, aunque
se le dará mayor importancia a aquel que se adecue más a las
funciones de la misma y se minimizará la presencia de
aquellos que puedan resultar desfavorables.
28/05/2012