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NATURALEZA DEL CÓDIGO 

DE LA BIBLIA

 

 



 

 

NATURALEZA DEL CÓDIGO  DE LA BIBLIA

En 1997 fue publicado en España el libro “El código de la Biblia”, escrito por el periodista Michael Drosnin, en él se cuenta como un prestigioso matemático israelí de origen ruso llamado “Rips” había descubierto que se formaban ciertas palabras al contar de forma equidistante la letras que componen la Biblia, en concreto la Torá, las tablas que Dios le dio a Moisés en el monte Sinai, en realidad éste ha sido el único escrito conocido al que se le atribuye la autoría de Dios, con el testimonio de los protagonistas, y los datos documentales, de lugar, tiempo, testigos y el propio documento. Desde hace mucho tiempo este libro ha sido objeto de investigación por parte de sabios y eruditos de todos los tiempos y culturas, algunos de ellos realizaron intensas investigaciones, pero carecían de la tecnología necesaria para llegar a resultados satisfactorios, no obstante, la perseverancia de estos sabios y sus pasos en tan enigmática investigación a animado a muchos otros a descifrar este secreto.  

Uno de los sabios más populares  que escrutó la Biblia en busca de su secreto fue Isaac Newton, conocedor del esoterismo dedicó gran parte de su vida a investigar la Torá, (el Pentateuco, los cinco primeros libros del antiguo testamento) hasta el punto de aprender hebreo, él siempre pensó según sus escritos que el libro entregado por Dios escondía todo el saber del universo. Y por supuesto tal y como vemos a continuación el nombre de Newton aparece junto a su mayor descubrimiento, la “gravedad”.  

Como indica el libro de Drosnin, el genio de Vilna indica que en la Torá se encuentra toda la información hasta el más mínimo detalle de todos lo seres de cada una de las especies, o sea que toda la información de la creación está contenida en el libro sagrado, desde un punto de vista matemático es posible, pues las combinaciones, permutaciones, etc... son infinitas, esto es cierto, no obstante, la codificación de está información en las 304.805 letras hebreas supone una capacidad y una inteligencia muy superior y diferente de la nuestra.  

Hay que saber que según la tradición Dios entregó hace 3.200 años a Moises este escrito grabado en dos tablas, y que en su formato original no habían ni espacios, ni puntos, ni comas, así que, éstas 304.805 letras se ponen unas detrás de otras en línea formando una hebra, y después se dividen en grupos de 3, 4, 5, etc,,, letras que forman las llamadas matrices, por otra parte después en cada matriz se pueden buscar palabras formadas por letras que estén equidistantes.

 

EQUIDISTANCIA DE LAS LETRAS

Trae Otra Rana Aquí    Vemos en este ejemplo la palabra TORA en una equidistancia de cada cuatro letras. 

LAS MATRICES 

A continuación vamos a formar a modo de hebra el párrafo anterior: 

traeotraranaaquívemosenesteejemplolapalabratoraenunaequidistanciadecadacuatroletras. 

Podemos dividir en una matriz de 10 letras

 

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Ahora que tenemos la matriz de 10 ya no encontramos la palabra TORA, (pero quizá alguién  pueda encontrar palabra otra), sin embargo, encontraremos la palabra “tora” en una matriz de 4 letras en la vertical. 

 

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Este es una parte conocida del sistema de búsqueda, encontrar palabras significativas, incluso unas a otras cercanas o que se crucen es difícil, hay muy pocas probabilidades de que ello ocurra. En matemáticas la posibilidad de que exista 1 probabilidad entre mil es un criterio aceptable, si es 1 entre 100.000 se considera que el fenómeno no es una casualidad. En la investigación del código de la Biblia tendremos que considerar diversos criterios, sobretodo en número de letras que tiene cada palabra buscada, a mayor cantidad de letras menor  es la probabilidad de encontrar una palabra, y por lo tanto, mayor es fiabilidad.  

  Otra cuestión que puede ser utilizada por los detractores es el tema del lenguaje, uno se puede preguntar porqué en Hebreo, pues porque ese fue el idioma en que Dios escribió la TORA, y algunos pueden pensar que puede darse cierta manipulación, ya que, el hebreo antiguo formado por 22 letras difiere del actual en que cinco de éstas letras sufren modificaciones al iniciar o finalizar algunas palabras, sin embargo, esto no afecta al aspecto matemático ni al conceptual, las palabras son las que son, y ya esta, si fuese al revés entonces si podría darse pié a cierta manipulación.  

Este es un fenómeno que no ocurre en otros libros, y si ocurre es mínimo y claramente accidental, pero hasta la fecha de hoy no lo hemos encontrado en otros textos, a pesar de utilizar los mismos programas informáticos de búsqueda.  

Estudiando este fenómeno irrefutable aplicando la lógica y el método científico, cabe decir que aun no siendo religioso, un ser superior a cualquier humano conocido ha sido capaz de codificar un número indefinido de información en la TORA, ante la información codificada en la Biblia, no hay más remedio que hacerse algunas preguntas quién, porqué, y para qué, pues el cuándo y el cómo, parecen ser un hecho histórico aceptablemente documentado, pero aunque parezca increíble el propio código da respuesta a estas preguntas y a muchas más.

En la figura siguiente encontramos las palabras en hebreo, CODIGO DE LA BIBLIA (en vertical) y muy próximo  EL CODIFICO LA TORA Y MAS (en oblicuo), la fiabilidad de que se encuentren próximas éstas dos frases es muy alta de 1 entre más de 3 millones, lo que indica que no es una casualidad.

 

 

El mismo código de la Biblia apunta a que es una realización y autoría de Dios, aunque no parece tan claro que el codificador sea el propio Dios, no obstante, aquí habría que redefinir el término y concepto de Dios, y aunque se refiere al Dios de Israel, hay que pensar en un ser superior en inteligencia y tecnología al ser humano actual, el código de la Biblia nos da algunas pistas e indicios sobre la identidad de Dios y la naturaleza del código, pero una pregunta importante es  en si, qué es el “código”, si lo ha confeccionado una inteligencia superior se hace difícil creer que sólo es un relato del pasado, presente y futuro  de la humanidad, es de esperar que esta información conlleve una intencionalidad superior, y también debemos de plantearnos que supone la humanidad para esta inteligencia superior, ha existido en el pasado un contacto entre dos especies diferentes, o dos civilizaciones de una misma especie, o quizá ambas cosas, lo que es cierto es que una está altamente desarrollada y la nuestra apenas, fue esta una ayuda desinteresada, o bien fue por algún interés desconocido, hasta que punto influyó esta especie y/o civilización  en nuestro desarrollo. La tradición nos dice que el ser humano fue creado por Dios, fuimos una creación de unos seres superiores, y si fue así, estos seres procedían del espacio exterior, ante este planteamiento, podría ser el código el elemento de contacto, un instrumento que se activaría en el momento que tuviésemos nosotros el suficiente desarrollo tecnológico para poder comenzar a comprender a esta otra civilización, es muy posible que la función del código sea esa, ponernos en contacto con ese ser superior y civilización superior, si es así, este contacto probablemente se realice en diferentes niveles de conciencia e información, no es de extrañar que el código nos permita conocer poco a poco la naturaleza de Dios, pues parece natural que esto se realice siguiendo un procedimiento. Sin embargo, parece absurdo que el código sólo sirva a ese propósito, pues bien podría este ser superior manifestarse de mil maneras diferentes, aunque ciertamente poco alcanzaríamos a conocer la verdad, pues podríamos caer en la manipulación de la conciencia y la realidad, esto es muy probable que haya ocurrido dando lugar a las diferentes religiones.

En el código de la Biblia en espacios significativos de letras equidistantes encontramos la palabra “EXTRATERRESTRE” no deja de ser algo curioso, especialmente en las asociaciones que de ésta palabra hace el código, como por ejemplo la encontrada en la siguiente figura, indicando que el EXTRATERRESTRE ES UN HOMBRE, probablemente en un estudio posterior podamos descifrar su significado.

Desde luego lo que es cierto es que desde el punto de vista de las probabilidades no existe azar  para ciertos mensajes y palabras que aparecen en el código,  y en tal caso, sería interesante averiguar qué propósito tiene el código, a partir de ahí pueden surgir muchas preguntas qué por extrañas que parezcan conviene planteárselas, cómo, es el código un medio de contacto con una civilización o especie superior, indica el código qué hacer para continuar con el contacto y que éste llegue a completarse, da información de tipo científico que pueda ser útil al desarrollo del ser humano.

 

Todos estos interrogantes esperamos ir descifrándolos con el tiempo y comentándoselo a Uds.

 

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Equipo www.esoterismo.net

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22/11/2003