LOS COLORES Y
LA PERSONALIDAD
Los
colores influyen en nuestro estado de ánimo, y es por ello que la
persona busca vestirse con el color que más analogía guarda
con su estado de ánimo, o bien con el estado de ánimo que
pretende conseguir, de está manera un tanto consciente o inconscientemente
manifiesta a los demás su estado anímico, sus pretensiones,
y las circunstancias que busca para conseguirlas. De una forma u otra cuando
uno se rodea de un determinado color es porque busca obtener como resultado
el significado del color.
A
continuación vamos a conocer el significado de cada uno de los principales
colores.
NEGRO
La
persona se siente sola, busca el aislamiento, incluso para encontrarse en
un raro efecto psicológico más segura (en las artes marciales
vemos como el cinturón negro es signo de superioridad), y por, pero
no encuentra su incorporación y posición social en la sociedad.
La persona suele sentirse incomprendida en su familia, normalmente hay
una ausencia de padre o modelo que pueda aportar seguridad o guía,
es síntoma de carencia afectiva. La persona suele sentir que tiene
que ser su propio padre. El recogimiento le proporciona al individuo un
sentimiento místico de profundidad y fortaleza interna. Hay una clara
falta de integración social, pero por otra parte la persona detecta
las limitaciones que le impone su entorno, por ello, cuando el individuo
busca el negro para vestir, es reflejo de la búsqueda de la independencia
de dichas limitaciones, que en ocasiones por motivos económicos
e intensos vínculos emocionales se hace muy intensa.
MARRÓN
La
persona tiene sentimientos muy ordinarios y comunes, no presenta demasiadas
inquietudes y tampoco manifiesta necesidad de correr riegos, o de tener
problemas, actúa de forma mecánica dirigido por otros, no
cuestiona de forma positiva y no decide. Desde un punto de vista emocional
hay poca intensidad, es como si le faltase vitalidad, hay carencia de energía
vital.
La
persona es inquieta, con ganas de tomar iniciativas, enfrentarse a los
demás, combatir o competir, precisa de la acción y la aventura,
en algunos casos hay cierta tensión y agresividad. La mayoría
de veces indica impulsos y deseos de mantener relaciones sexuales.
La
persona siente que tiene ganas de realizar alguna actividad psíquica
o psicofísica, actividades donde se requiera destreza y habilidad,
coordinación entre los físico y lo psíquico. El naranja
es propicio cuando en el estado de animo sentimos la necesidad de conquistar
o seducir a alguien. Este color suele indicar que la persona tiene cierto
control sobre sus emociones y se siente bastante segura.
AMARILLO
Es
propio de aquellas personas que se sienten seguras mentalmente y cuya capacidad
de profundizar intelectualmente es alta. Son personas con muy alta capacidad
de concentración y no se sienten influenciadas por las opinión es el
entorno, tiene su propia opinión y visión de las cosas. Tienen
ideas diferentes por lo tanto se sienten diferentes. Normalmente quien
lleva este color está demandando otro estilo de vida con mayor trascendencia
mental o espiritual.
VERDE
Cuando
una persona lleva el verde es por lo general que se encuentra tranquila
o busca la tranquilidad, hay una estabilidad psico-emocional que por lo
general se establece con asuntos materiales, dinero, trabajo o conformismo
en la vida amorosa. La persona no tiene demasiadas emociones y su situación
aunque no sea buena la prefiere a tener que tomar decisiones.
Estos
colores los llevan aquellas personas que se sienten bien, experimentan
una sensación de bienestar psico-emocional derivado de su interior,
tienen experiencia sobre su propia persona y la seguridad que tienen es
interna, dependiendo exclusivamente de ellos, están abiertos a cualquier
perspectiva. Hay una necesidad de trascender los instintos, emociones y
todo aquello que pueda ocasionar determinismo. Hay una necesidad de desarrollo
o actividad espiritual.
GRIS
Como
mezcla de blanco y negro hay un sentimiento de desmotivación, de
cansancio psico-emocional, que por lo general coincide con cansancio físico,
este color expresa las grandes limitaciones el negro que impide actuar
a nivel social (el blanco), y las responsabilidades sociales o familiares
que tiene la persona, que las vive sin motivación, como rutina y
como obligación que no responde a las necesidades personales o sociales.