La doctrina
budista dice que la vida consciente del individuo es Maya o ilusión,
y el vivir es una sucesión de dolores, pero que si el Espíritu
ha integrado los distintos “yoes”
y prevalece
la vocación de Servicio, el sufrimiento se transforma en goce.
Dice
también la doctrina que hay un medio para conseguir el retorno a
lo Inconsciente y estriba en reconocer el carácter transitorio de
nuestras actuales formas de existencia y en matar en nosotros el goce y
el deseo de vivir. De esa manera se llegaría a un estado llamado
Nirvana o Satori. Pero matar el goce es destruir una idea, un concepto.
Lo correcto
sería crear un nuevo concepto, sintiendo el goce de servir
—porque
Servicio es Amor en acción— y sin hacer decaer el deseo de vivir,
para poder seguir dando a los demás parte de la Luz
que todos llevamos dentro.
JORGE RAÚL OLGUÍN
Espiritualidad
y misticismo son vocablos que no se ciñen, ni deben ceñirse,
a determinados credos o expresiones religiosas. Apuntan a un objetivo único:
El encuentro
vivencial con la Divinidad.
LUIS FARRÉ