Existe una jerarquía
angelical que está formada por nueve cualidades: Serafines, Querubines,
Tronos, Dominaciones, Potencias, Virtudes, Principados, Arcángeles
y Ángeles.
Cada cualidad está conducida
por un Príncipe, al cual acompañan ocho ángeles.
El Príncipe de los Serafines
es Metatrón, que en hebreo significa “Rey de los Ángeles”.
Otra traducción sería
“El que ocupa el trono vecino al trono de Dios”.
Su energía es tan sutil que
roza la energía de los elohim o dioses menores. Aun estando en el
6º nivel de vibración supraenergética, tiene el don
de comunicarse en forma periódica con las Energías Divinas
del 7º nivel.
Dirige con amor a la mayoría
de los seres espirituales, siempre en beneficio de todos los espíritus
en evolución.
Muchos investigadores lo confunden
con Kether, el Primer Sephirah.
El príncipe de los Querubines
es Raziel, que en hebreo significa “Secreto de Dios”.
Esta entidad de amor orienta espiritualmente
a todas las criaturas que se sienten desamparadas.
El príncipe de los Tronos
es Tsaphkiel, que en hebreo quiere decir “Ángel de la noche”. Otra
denominación es Auriel.
Éste ángel ayuda a
los seres encarnados a encontrar su camino espiritual.
El príncipe de las Dominaciones
es Tsadkiel, del hebreo “Fuego de Dios”.
Su función es ayudar a aquellos
seres que se encuentran faltos de ánimo para emprender una tarea
altruista.
También se lo conoce como
Uriel, el Arcángel de la Salvación. Fue quien condujo a Téraj,
a su hijo Abraham y a su nuera Saray fuera de la ciudad de Ur, hacia Jarán,
en Canaán.
Uriel se ocupa de ayudar a las personas
a organizar su vida, tanto laboral como afectiva.
El príncipe de las potencias
es Camal, que en el idioma hebreo es “Socorro y fuerza de Dios”. Influencia
en los espíritus en evolución para que, a través de
la unión con otros seres, encuentren la fuerza para salir adelante.
El Príncipe de las Virtudes
es Raphael, o sea, “El Ángel que Cura”. También se escribe
Rafael.
Está a cargo de remediar
los males espirituales, armonizando con su amor a cada ser que se sienta
abatido.
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