EL TAO
El Tao es un símbolo
y como todo símbolo tiene un sentido universal que va más
allá del pensamiento analítico propio del hombre occidental.
Es difícil de explicar lo que significa, pero podríamos decir
que representa algo así como el sentido del universo. Cuándo
aparece este símbolo, es difícil de decir, su propia existencia
desafía a los tiempos, si se sabe que aparece en China. Es un símbolo
circular, lo cual ya nos indica que no tiene principio ni fin y por lo
tanto es eterno, por otra parte encontramos que está compuesto por
dos partes las cuales están iguales en tamaño, pero tanto
una como la otra parte se intercambian sus espacios naturales. Lo cual
representa la dualidad, pero lo que es más importante representa
al todo en las partes, a su vez la parte que representa al todo, simboliza
el intercambio y el movimiento. El Tao simboliza
el camino de la conciencia, el cual
esta bajo las leyes primordiales no escritas que rigen el universo y acerca
al ser a fundirse con la conciencia del universo. Su obra principal es
el TAO TE KING que se atribuye al legendario viejo maestro Lao Tse,
este escrito aparece en China sobre el siglo VI. Antes de Cristo, hace
más de 2.500 años. El TAO básicamente nos dice que
hay una inteligencia superior fruto de una Conciencia Universal capaz de
captar el sentido y esencia de las cosas, y que está inteligencia
no funciona como la inteligencia analítica, ni siquiera como la
inteligencia conceptual, sino que es una inteligencia de naturaleza simbólica
alejada de las conveniencias de los pensamientos e ideologías fruto
de las culturas y la sociedad. El TAO es más que una ideología,
una creencia o filosofía, es un estilo de vida que guarda plena
armonía con el entorno, y se distingue de las ideologías
porque no abraza ninguna creencia ni idea, ni moral o ética alguna,
el verdadero taoísmo no impone reglas, sino que actúa en
concordancia con los principios que rigen al existencia de la vida, la
conciencia y el universo.
El mismo TAO TE KING nos dice;
Cuando se olvida el TAO
Florece el deber y la moral.
Olvidados el saber y la sensatez
Florece la mentira.
Cuando falta el entendimiento entre
los parientes
se habla de amor y humanismo.
Cuando cae el gobierno en discordia
llegan los fieles empleados.
Versión de Richard Wilhelm
Lao Tsé quizá nos sugiera
en el capítulo anterior que el olvido del Tao conlleve resultados
favorables para ciertas mentes, especialmente para aquellas que establecen
fuertes relaciones de poder, como las que surgen del deber y la moral,
y que son necesarias en las organizaciones sociales, probablemente éste
apuntando a que él YO es un resultado cultural en la medida en que
se olvida el Tao. Al parecer el Tao es algo que tiende a olvidarse a causa
de nuestra mente sociocultural, que se apoya en los valores que en determinado
lugar y tiempo se ponen en venta. Vivir el Tao significa seguir la
Vía, seguir el camino del uno en el todo, y ese camino no puede
reglarse con unas cuantas reglas por muy buenas que sean para el colectivo,
pues quizá no lo sean para el individuo. En realidad se sigue el
Tao cuando existe entendimiento, pero si de verdad existe entendimiento
porque se tiene que hablar.
El TAO no se pude reglar, definir,
determinar y mucho menos enjaular, es el pasado, el presente y el futuro
en un momento eterno. Nuestra mente analítica no puede abarcar el
Tao, pues el Tao se manifiesta en infinitas formas, y ninguna de ellas
es finita.
Así que el Taoísta
trasciende las ideologías sean políticas, religiosas o científicas,
y no precisa alejarse de la riqueza, las relaciones sexuales, el éxito
social y el reconocimiento público, lo único que tiene que
hacer el Taoísta es seguir los dictados de su corazón, él
está más allá de bien y del mal, del ganar o del perder,
tampoco cree que en las reencarnaciones, resurrecciones o demás
creencias respecto a la muerte, el Taoísta ve la muerte como el
despertar de un sueño, como una transformación de la conciencia.
Respecto a Lao Tse, es uno de los
personajes míticos, contemporáneo
Deja bastante claro el maestro Lao
Tse en su obra que el Tao es el principio de los principios,
veamos que nos dice en uno de sus
interesantes capítulos.
El contenido de la gran vida
emana del Tao.
El Tao provoca las cosas
Caóticas y oscuras.
Caos y oscuridad
son en El dibujos
Oscuro y caótico
son en El cosas.
La inescrutable existencia
es en El esencia.
En sí está su esencia
verdadera.
En su esencia está la confianza.
Desde el principio hasta hoy,
no pudo prescindir del nombre
para abarcar todas las cosas.
¿Cómo sé que
todo procede de El?
Por el mismo.
Versión de Richard Wilhelm
Que podemos entender por el contenido
de la gran vida, quizá el contenido de la gran vida sean los genes,
las numerosas combinaciones que estos tienen entre sí, con las múltiples
proteínas con las cuales interactúan, sus formas y momentos
actividad que dan lugar a infinitas posibilidades. Si ese es el contenido
de la vida, habrá que pensar que los ladrillos más pequeños
que construyen la vida, lo hacen porque un sentido superior les lleva a
ello, a nosotros eso nos puede parecer caótico, al igual que muchas
cosas nos parecen caóticas, pero seguro que a lo que nosotros nos
parece caótico tiene un claro sentido para el Universo. Hoy día
sabemos que las partículas más pequeñas del mundo
subatómico conocido tienen su propio orden, aunque a nosotros en
un principio nos parezca caótico, hoy por hoy sabemos que
guardan un complejo orden, que al fin y al cabo es complejo sólo
si se aprecia desde nuestra perspectiva. Probablemente el caos es nuestra
percepción de lo que para nosotros todavía es complejo e
incomprensible.
Quizá el verdadero orden
es aquel que tiene un sentido global y universal, más allá
del tiempo y del espacio, y que nosotros lo percibimos como caos, pues
el orden que nosotros apreciamos en las cosas y que intentamos establecer,
se apoya en nuestra visión de la realidad, en el tiempo y en el
espacio, cuando no, está pervertido y contaminado por determinadas
ideas, emociones, sentimientos e intereses. Se puede decir que nosotros
en nuestra ignorancia producimos un orden que siempre tiene
efectos destructivos y caóticos. Y para ello sólo hay que
dar un vistazo a nuestro orden político, social, económico
o cultural, consecuencias, corrupción política, regímenes
totalitarios, políticos déspotas, con el orden económico,
ya vemos ricos más ricos, pobres más pobres, en cuanto a
la cultura, plagio, negros (jóvenes autores que trabajan para autores
consagrados que sólo ponen la firma, libros previamente arreglados
para transmitir ciertos mensajes en la enseñanza, ideologías
que limitan y anulan la libertad y la individualidad, en fin, nuestro orden
es una cuestión de interés. Y en cuanto a la ecología,
técnica y la industria ni que decir, sólo hay que ver como
nuestro orden industrial aumenta el agujero de Ozono con su conocido efecto.
En cuanto al máximo divulgador
conocido del TAO, el viejo maestro Lao Tse, cuenta la leyenda que vivió
en el siglo VI antes de Cristo, nació de una mujer virgen de 181
años, la cual había estado 80 años embarazada, y que
al descansar debajo de un árbol dio a luz a Lao Tse, éste
ya nació con pelo y barbas blancas, por ello se le denominó
el viejo maestro.
El hecho de nacer de una virgen,
nos indica su origen divino, al igual que pasa con Jesús, con el
que hay ciertas coincidencias, pero lo que más destaca en Lao tse,
es su anonimato, el pasar desapercibido, y el no implicarse en cargos relevantes,
y el no tener ninguna influencia política o social, no dejó
huellas de su pasó por la vida, pero probablemente es una de las
personas que más han contribuido en el desarrollo espiritual de
la humanidad. Lao Tsé no se consideró fundador del taoísmo,
el hizo referencia a antiguos maestros, lo cual entre otras cosas
indica que fue una persona de gran formación y cultura. El
viejo maestro siempre crítico el uso y el abuso del poder por parte
de los gobiernos, en realidad el viejo maestro no apoya la anarquia como
en principio pueda parecer, sólo pretender señalar el camino
hacia la verdadera libertad, libre de leyes, ceremonias, rituales y todo
tipo de dogmas.
El Taoísmo puede ser seguido
por unos pocos, sólo por aquellos que pueden traspasar la
frontera de la racionalidad del contexto social, sólo por unos pocos
que pueden despertar a la verdadera realidad, no es un camino para la mayoría,
la mayoría siempre sigue los dogmas de turno.
El Taoísmo trata los opuestos
sin que uno anule al otro, estos opuestos en su estado primordial son el
Yin y el Yang, siendo la base filosófica de ello una cuestión
de alternancia, sucesión y en definitiva de transformación
y movimiento.
José Fco. Hernández
© 2000 Esoterismo.net